Puede ser que al llegar a tu casa, oigas a tu vecina
hablar avergonzada de vivir en un piso pobre, en un barrio pobre...
Puede ser, que luego ¡alma inocente! Caigas en que si tú
eres su vecina y tras su pared está tu casa, tú también vivas en un barrio
pobre, en una casa pobre...
Puede ser que no te sientas pobre, porque hoy has reído,
hoy has comido...
Puede ser que tu padre haya muerto no hace un año, y que alguien te
pregunte, ¿como estás? puede ser ¡alma inocente! Que no pienses en tu padre como
en un muerto, puede ser que sepas que tu padre está contigo, que no le eches de
menos, que tienes en tu mente su sonrisa y sus consejos, puede ser que sólo se
te haya adelantado. Puede ser, que tengas fe.
Puede ser que tu país este en ruinas, que todos griten y
lloren que se va al abismo España. Y puede ser que tú recuerdes que estas cosas
siempre pasan, y puede ser que sepas que lo que cae, se levanta. Puede ser que confíes,
Ana.
Puede ser que esté distante, que te hable poco, que no se
acerque. Puede ser que sufra un infierno y que tú ni te enteres, pero esa
criatura a quien llamas Diana sabe que sabes que estás ahí, puede ser que ella,
a quien tanto amas, también píense en ti. Puede ser que tengas una amiga del
alma.
Puede ser que una noche llegues a una casa pobre, en un
barrio pobre, medio huérfana y con una amiga distante o alejada, y puede ser
que sepas que eres afortunada... puede ser.
Puede ser, que por mayor felicidad y gloria,
andes además enamorada...

